domingo , junio 24 2018

8 Cosas que le puedes decir a un hombre para destruir su ego

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Si por simple gusto deseas destruir el ego y el autoestima de algún hombre mientras están en la cama, estas son las cosas que deberías decirle en ese momento.

O en caso contrario para que tengas en cuenta que nunca decirle a un hombre si de verdad lo quieres.

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Otras formas:

Puede que exista la liberación femenina, y muchos aboguen por los roles igualitarios a la hora de entablar una relación. Pero, indudablemente, a la hora de ‘seducir’, muchos blogs que ayudan a conquistar hacen énfasis en la figura del ‘macho alfa’. Aquí le ayudamos a destrozar ese modelo, aunque sea para divertirse un poco.

1. Abra la puerta por él, sea gentil y atenta. Pero no en el sentido de ama de casa tradicional, sino del caballero que usted suele conocer en la primera cita.

2. Repare algo que está roto en su hogar.

3.Derrótelo en un videojuego o deporte (porque así ven desafiados sus estándares de competititividad).

4.Cómprele ropa grande. O ropa que no sea de su estilo. Mejor dicho, dele consejos de moda para molestarlo. Si odia los suéters rosados y es más de camisas leñadoras, ¿qué está esperando para poner esa bonita prenda color conejo de pascua en la cama?

5. Propóngale matrimonio. Propóngale todo. Se sentirá halagado, pero también un poco ‘invadido’ en sus terrenos. Una mujer que lo abarca todo, puede asfixiarlo

6. Que haga todo él mismo, ¿no tiene dos manos? No lo atienda. Dígale que lave sus platos, haga su cama, y en lo posible, arregle toda la casa. Incluso su clóset.

7.Gane más que él: Según el evolucionismo, él es el proveedor. Sin esta función, puede sentirse amenazado. Entre más sea su éxito, es más probable que él pueda huir.

Vaya si ha llovido desde que John Gray descubriera que los hombres son de Marte y las mujeres de Venus, pero el agua no ha anegado las perpetuas diferencias entre ambos sexos, al menos en su esencia. Y de todas, la evidencia más irreconciliable en una relación de pareja es que el hombre sigue con su problema de exceso de ego y la mujer con su falta de autoestima, según expuso Beatriz Sanz, ‘coach’ personal, en la última edición de ExpoCoaching, donde el amor y sus cuitas ocuparon un lugar preferente.

Ego y autoestima. Dos firmes rivales en la pista de juego de las parejas. Tanto como lo son la razón frente a la emoción. Cuando se da el caso de exceso de ego en el hombre y baja autoestima en la mujer, la relación se contamina debido a las chispas que surgen de dichos rivales. La testosterona hace al hombre competitivo desde su niñez y esa competitividad después también se ve reflejada en sus relaciones. Hombre y mujer, uno con el ego desbordado y otra con su falta de confianza, se empeñan en dar el amor que cada uno necesitaría, no el que necesitaría su pareja. De alguna manera, el amor se va desvaneciendo y deja a ambos en una situación vulnerable. Ni él da todo lo que ella desearía, ni ella reacciona tal y como él lo haría.

Sanz propone un proceso de ‘coaching’ como estrategia para equilibrar el ego y la autoestima, evitar roces innecesarios y alinear la vida sexual con nuestras necesidades y de sentirnos libres a la hora de decidir cómo vivir la sexualidad. Se trataría, pues, de firmar un tratado de paz que incluiría los siguientes puntos:

  • Si el ego masculino actúa cuando se siente amenazado o cuando el hombre se ve atacado e inferior, este debería buscar respuestas más positivas que sus cambios de humor o el ataque a su pareja. De lo contrario, su ego acabará convirtiéndose en su mayor enemigo.
  • Puesto que el ego manipula, la falta de autoestima de la mujer no debe ser razón para dejarse manipular.
  • El hombre necesita ser reconocido y por eso se marca como necesidades vitales demostrar, alcanzar, adquirir, pero no sería justo que sus metas sirviesen para empequeñecer a la mujer.
  • Frente a un ego subido, es necesario que la mujer se enfrente a la vida con mayor confianza en sí misma para evitar mostrar inseguridad, celos patológicos, sentimientos de culpa o ansiedad.
  • Para la mujer, desarrollar autoestima implica crear la convicción de que es competente para vivir y tiene derecho a la felicidad.
  • Es cierto que, frente a una situación compleja, el hombre tiende a hacer una evaluación somera y rápida y a aportar soluciones utilizando más la razón que el sentimiento, pero ¿es suficiente esto para que la mujer se frustre aún más?
  • La comprensión debe ser mutua. Ellas deben entender también la necesidad del hombre de reflexionar en silencio y solitario, aunque resulte un gesto exasperante.
  • Si él necesita sentirse admirado y ella quiere ser necesaria, ¿por qué no vencer resistencias y mostrar devoción mutua?
  • Admitámoslo: un ego crecido no pide consejo. Sería tanto como delatar su falta de competencia o eficiencia. Dejémosle entonces que se sienta satisfecho
  • Ciertos gestos de enojo delatan inseguridad, incapacidad para asumir el error como algo natural. Por tanto, no debe tomarse por parte de la mujer como un rechazo o ataque a su autoestima.
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