Viernes , Agosto 18 2017

Si tu novio bebe esto antes de hacerte el amor, te dará el mejor revolcón de tu vida

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Si no estás demasiado content@ con tu vida sexual –y aunque “mal de muchos consuelo de tontos”–. tal vez te alivie saber que no eres el únic@. Los últimos estudios sugieren que la mayoría de la gente no encuentra el tiempo o las ganas para retozar en la intimidad de la alcoba, y que casi un 40% de las parejas considera que su vida sexual podría ir mejor.

Falta de ganas, lo que a la vez resulta complejo de analizar. A veces se trata de causas médicas, especialmente hormonales o del uso de fármacos –por ejemplo antidepresivos-. También afectan los trastornos mentales, como la depresión, el stress, el trastorno obsesivo compulsivo, entre otros. La vida cotidiana a veces no ayuda, con un trabajo exigente, tareas para las que no nos alcanza el tiempo o presiones económicas. Y las relaciones de pareja ocupan en este panorama un lugar clave. Si tienes conflictos de pareja, estás en medio de una crisis fatal, las peleas son constantes o –por el contrario- son más bien un par de hermanitos, difícilmente el deseo se active.

También están las alteraciones del orgasmo, que afectan a aproximadamente el 20% de las mujeres. Muchas de ellas jamás han conocido de qué se trata la “pequeña muerte”.

Si seguimos con la lista de problemas vamos a encontrarnos con los trastornos por dolor, el vaginismo, las fobias sexuales, por nombrar los más comunes.

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Pero lo más curioso es que muchas veces no está afectada la respuesta sexual: se presenta el deseo, la vagina se lubrica y dilata ante el estímulo sexual y hasta logras el orgasmo. Sin embargo te queda esa sensación de vacío, de displacer, de que algo importante está faltando.

Por eso es que la insatisfacción no es estrictamente un tema de rendimiento. Para dar algunos ejemplos, las quejas o necesidades no cumplidas de las mujeres que ponen un límite a la satisfacción sexual son: falta de caricias, juegos, besos, abrazos, previamente al inicio del coito. Trato demasiado frío durante el acto sexual propiamente dicho, sin contacto visual y como una mera descarga. Evitación de cariño posterior al orgasmo, un clásico masculino. Comunicación pobre acerca de lo que ambos desean agregar o quitar de la escena sexual, lo cual es estrictamente necesario para que la sexualidad de la pareja evolucione.


Jugo del AMOR para durar más en la cama

El objetivo de esta bebida es estimular el organismo a través de una mejora en la circulación y el aumento de hormonas que te ayudan a ponerte en onda, a la vez que mejorar la disposición física y mental.


La libido varía notablemente según las personas, pero si has notado algún cambio en tus apetencias o tu vida sexual, quizá debas preguntarte por las causas. Según el doctor Michael Perring, especialista en medicina y sexología, las motivaciones de una mala vida sexual pueden ser de lo más variadas, y estar relacionadas con el estado físico o mental. ¿Cuáles son las principales causas de una falta de libido o de la disfunción sexual? Y, sobre todo, ¿cuáles son los remedios correspondientes?

1. Los pies fríos

El dato no puede ser más sorprendente: un estudio de la Universidad de Groningen (en los Países Bajos) ha probado que el 80% de las mujeres puestas en observación alcanzaba con más facilidad el orgasmo si llevaba puestos unos calcetines, a diferencia de las que estaban descalzas. Olvídate, pues, de que no es atractivo hacer el amor con los calcetines puestos: nada más efectivo para elevar la libido de una mujer.

En opinión de Gert Holstege, director del estudio, todo ello está relacionado con lo protegida que se siente la mujer. “Un ambiente placentero, lo que incluye una temperatura cálida, es una parte importante a la hora de hacerla sentir segura y cómoda”, sentimientos que, según Holstege, ayudan a la mujer a excitarse sexualmente.

2. Las píldoras contra la alopecia

A algunos hombres les preocupa que la calvicie pueda minar su atractivo físico, pero intentar contrarrestarla puede dificultar su rendimiento sexual, como afirma la doctora Radha Modgil, especializada en salud sexual.

Además, según un estudio realizado con 71 hombres en la University of Washington, los efectos de las pastillas contra la alopecia pueden causar disfunción eréctil permanente. Aunque muchas de las conclusiones de los diferentes estudios apuntan a ello, no hay pruebas concluyentes de que los hombres que se quedan calvos sean más viriles. De lo que sí parece no haber duda es que combatir la calvicie dificulta el buen rendimiento sexual en el caso masculino: elección de cada cuál es valorar qué le compensa más.

3. La nariz congestionada

El olor es tremendamente importante en lo relativo a la libido y la atracción sexual (de él se sirven las feromonas). Un estudio de la Universidad de Gotemburgo concluía el pasado año que los hombres sin sentido del olfato tenían un número significativamente más bajo de parejas sexuales que la media.“Muchas señales sociales se transmiten a través del canal olfativo, y ellos probablemente se las estén perdiendo”, dice la directora del estudio, Ilona Croy, psicóloga en la citada universidad.

4. La televisión en el dormitorio

Las parejas que tienen una tele en su cuarto tienen la mitad de relaciones sexuales que la media, según un estudio realizado en 2006 con 523 parejas italianas. Además, la investigación demostró que lo que ves puede jugar un papel importante en tu relación sexual: las películas violentas y los reality shows son los principales enemigos de la pasión. Por si no tenías suficientes motivos en contra de la telebasura, ya puedes añadir otro de peso: para un mejor funcionamiento en la cama, apaga la tele.

5. Las encías que sangran

Los hombres cuyas encías sangran a menudo tienen más probabilidades de sufrir disfunción eréctil, según una investigación publicada en el Journal of Sexual Medicine en diciembre del año pasado. Algunos investigadores de la Inonu University, en Turquía, sugieren que la disfunción eréctil y el sangrado de encías están causados por los mismos factores de riesgo: el envejecimiento, el tabaco, la diabetes y la enfermedad cardiovascular.

6. El gin-tonic

El alcohol es uno de los factores más famosos que interrumpe la buena práctica sexual, y no sólo por ser la causa de los llamados gatillazos. Además, el alcohol reduce la sensibilidad cutánea.

Como apunta el doctor Perring, “una pequeña cantidad de alcohol nos desinhibe, pero varios vasos de vino afectan ya a nuestra coordinación y equilibrio, y provocan analgesia en la piel”. Además, los efectos del alcohol son duraderos, y los investigadores han concluido que los ex alcohólicos siguen padeciendo estos problemas hasta dos años después de abstenerse.

“El alcohol causa daños a largo plazo en el corazón y el hígado, lo que afecta a la práctica sexual”, afirma Graham Jackson, cardiólogo de la Sexual Advice Association.

Pero, además, hay malas noticias para los amantes del gin-tonic. La quinina, que se encuentra en la tónica, mina la concentración espermática y reduce la movilidad, según los últimos estudios de la University of Lagos (Nigeria).

7. Las articulaciones débiles

Los sesenta y los setenta años pueden suponer la edad de oro sexual de una pareja, por sorprendente que parezca. “En general, la gente tiene más confianza y la vida se vuelve más relajada”, dice la psicoterapeuta Paula Hall.

No obstante, el dolor articulatorio relacionado con la osteoartritis puede ser un gran obstáculo a salvar. Además de tratar dicha enfermedad, es importante la comunicación con la pareja –no se debe forzar si el dolor es fuerte– y la planificación para retozar durante los momentos del día en que duele menos.

8. La píldora anticonceptiva

Son numerosos los estudios que señalan que la ingesta de la píldora puede provocar disfunción en el deseo sexual, desde un descenso de la libido hasta problemas para lubricar, pasando por la dificultad de alcanzar el orgasmo. Probablemente, todos estos problemas se deben a la fuerte carga hormonal de la pastilla.

9. La obesidad

El sobrepeso (a veces ligado al hipotiroidismo) “cambia los niveles de testosterona en el cuerpo, lo que afecta a la libido de hombres y mujeres”, afirma la doctora Modgil. Además, reduce el riego sanguíneo y los niveles de energía, y aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Todo ello afecta negativamente a la vida sexual.

El aumento de peso puede ser un problema, además, porque ejerce una presión sobre el suelo pélvico, según señala la psicoterapeuta Sammy Margo. Es más fácil alcanzar un orgasmo si se posee un suelo pélvico fuerte y tenso, que no esté inmovilizado por la presión.

10. Los antidepresivos

Como afirma Lorraine Grover, estas pastillas pueden afectar al bienestar sexual. Efectivamente, minan los pensamientos depresivos, pero también el rendimiento en la cama.

Como los pacientes que los toman están viviendo ya de por sí una situación delicada, la doctora Modgil afirma que “es importante recordar que son las píldoras las que causan la disfunción, para no entrar en pánico”.

11. La diabetes

Uno de cada tres hombres con diabetes sufre disfunción eréctil. “La diabetes perjudica a las arterias, lo que afecta al flujo sanguíneo”, explica el doctor Jackson. “Pero también los altos niveles de azúcar en sangre afectan a los nervios de los órganos sexuales, disminuyendo la sensibilidad”.

12. Los problemas de próstata

La cirugía para reducir el tamaño de la próstata puede causar una eyaculación retrógrada, en la que el semen va hacia la vejiga, según explica Ali Rooke, enfermera especialista en cáncer de próstata en Reino Unido. En estos casos, la salud no se ve afectada y el hombre experimenta igualmente un orgasmo.

Además, los hombres que se someten a cirugía o a radioterapia a raíz de un cáncer de próstata pueden ver dañados sus nervios, por lo que la erección espontánea se vuelve muy difícil. Normalmente se recurre a la Viagra, a veces en combinación con otros fármacos.

13. Una habitación desordenada

Un dormitorio en desorden no es el emplazamiento romántico por excelencia y, según los expertos, puede matar la excitación, especialmente en las mujeres.

“Las mujeres, en mayor medida que los hombres, tienden a las distracciones cognitivas, y piensan en otras cosas que interfieren en el sexo”, según explica Debby Herbenick, autora de Because It Feels Good: A Woman’s Guide to Sexual Pleasure and Satisfaction.

Por bobo que parezca, el remedio para este problema es de lo más sencillo:mantén tus cosas en orden y garantizarás una escasa distracción y una completa dedicación al asunto que tu mujer se trae entre manos.

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